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En el ambiente terrestre,
con cerca de 20,000 especies, las briofitas son el segundo grupo más
importante de plantas verdes. Generalmente son pequeñas y habitan en
ambientes muy variados, desde cerca del nivel del mar hasta las elevaciones
más altas, en las selvas o en los desiertos, pero su vida siempre está
íntimamente ligada al agua en estado líquido. Su ciclo de vida incluye
dos fases: el gametofito y el esporofito. Cada una de ellas tiene atributos
morfológicos y biológicos que señalan a las briofitas como un grupo
excepcional y muy importante en la evolución del reino vegetal. Tradicionalmente
se les divide en tres categorías, a saber, Antocerotes, Hepáticas y
Musgos.
Clasificación
tradicional
División Bryophyta
Clase Anthocerotopsida - Antocerotes
Clase Hepaticopsida - Hepáticas
Clase Bryopsida - Musgos
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Propuestas
recientes
División Anthocerotophyta
División Marchantiophyta
Clase Marchantiopsida
Clase Jungermanniopsida
División Bryophyta
Clase Takakiopsida
Clase Sphagnopsida
Clase Andreaeopsida
Clase Andreaeobryopsida
Clase Polytrichopsida
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Los estudios modernos
indican que a pesar de estar relacionados, los grupos principales de
briofitas son muy diferentes entre sí y como no tienen un origen común,
deben ser clasificadas en divisiones independientes. El término `Briofita'
tiene, en este sentido, una connotación informal; en las clasificaciones
recientes, el término se refiere únicamente a los grupos de musgos.
Las briofitas son
organismos muy antiguos de gran importancia científica. Se encuentran
entre los primeros que ocuparon el ambiente terrestre; son clave en
la evolución de las plantas terrestres, pero sus ligas con ellas son
difíciles de establecer. El ciclo de vida de muchos artrópodos y microorganismos
depende de los microambientes de las briofitas; muchas semillas de las
plantas vasculares germinan en sus céspedes pues retienen agua y la
liberan lentamente. Por esta característica también intervienen en el
balance hídrico de los bosques y en la reducción de la erosión en ciertos
ambientes. Su eliminación de bosques y selvas podría dar lugar a deterioro
ecológico pues también parecen intervenir en el ciclo del carbono y
otros minerales. Antes de calificarlos como insignificantes en la economía
del hombre, se debe evaluar su papel ecológico y su utilidad como material
de experimentación.
Inicio
El
Ciclo de Vida
Las
briofitas tienen un ciclo de vida heteromórfico. El gametofito o fase haploide es la dominante en las briofitas; es la más conspicua
y la que tiene mayor duración. En comparación, el esporofito o fase diploide es pequeño y de duración corta. En la fase del gametofito,
las plantas verdes pueden tener formas taloides o foliosas que derivan
de la división de una sola célula apical. Durante la etapa reproductiva,
el gametofito produce órganos sexuales masculinos (anteridios)
o femeninos (arquegonios); las células sexuales masculinas o anterozoides son biflagelados y, por lo tanto, necesitan un ambiente
acuoso para desplazarse. Los anterozoides y la oosfera (célula
sexual femenina) se producen por mitosis pues se forman en gametofitos
haploides. Al ocurrir la fecundación, la célula diploide o cigoto,
derivada de la unión de las dos células sexuales, por divisiones sucesivas
se transforma en un embrión multicelular. Más tarde, una vez
diferenciado el pie que lo sujeta al gametofito y la seta o pedicelo que sostiene a una cápsula, el embrión se transforma
en un esporofito en el que la división meiótica del tejido esporógeno
de la cápsula permite la formación de esporas unicelulares haploides.
Las esporas maduras son liberadas y al dispersarse, germinan y forman
filamentos o masas celulares que se conocen como `protonema'.
A partir del protonema se froman nuevos gametofitos.

Ciclo
de vida de las Briofitas. Modificado de Delgadillo & Cárdenas (1990)
Las etapas del ciclo
de vida son procesos complejos de gran interés biológico. La ontogenia
de los órganos y células sexuales, de las tres partes fundamentales
del esporofito y el protonema, entre muchos, son eventos controlados
genéticamente y por el ambiente a través de sistemas enzimáticos y hormonales.
La forma, estructura y comportamiento de los órganos todavía son sujetos
de investigación; las consecuencias de la meiosis, la dispersión de
esporas y la evolución del gametofito y del esporofito son temas poco
explorados para la mayoría de las briofitas.
Inicio
Antocerotes
Se conocen unas
100 especies de antocerotes en el mundo. Su gametofito es un talo multiestratificado
en el que cada célula contiene de 1 a 12 cloroplastos usualmente lenticulares.
En el centro del cloroplasto hay un pirenoide. La superficie inferior
del talo tiene numerosos rizoides unicelulares y cuenta con poros que
se comunican con cámaras de mucílago en las que se encuentran, con frecuencia,
colonias de una alga del género Nostoc. Los anteridios y arquegonios
se forman a partir de células superficiales dorsales; los anteridios
están en cámaras mientras que la pared de los arquegonios es parte del
tejido poco diferenciado del gametofito.

Anthoceros con esporofitos Foto © Jan-Peter Frahm
El esporofito de
los antocerotes es una estructura cilíndrica con una pared de varias
capas de células que encierran al tejido esporógeno y la columela. A
partir del tejido esporógeno se forman las esporas y los pseudoelaterios;
estos últimos son estructuras multicelulares intercaladas entre las
esporas. La capa externa de la cápsula tiene estomas. Al madurar se
forman de una a cuatro líneas de dehiscencia que se abren a partir del
ápice y exponen a las esporas a la acción del viento. Un meristemo en
la base de la cápsula permite el crecimiento y la producción de esporas
indeterminados.
Los antocerotes
parecen un grupo clave en la evolución de las plantas. El gametofito
es de estructura simple y presenta rasgos primitivos como cloroplastos
grandes y poco numerosos, con pirenoides (cuerpos proteicos que intervienen
en la síntesis de almidón). En comparación, los estomas, la columela
y el meristemo intercalar del esporofito pueden considerarse como rasgos
avanzados. Los estomas aparecen aquí por primera vez e indican una adaptación
al ambiente aéreo; la presencia de la columela indica el desarrollo
progresivo de tejido estéril, una tendencia que se acentúa en otras
plantas terrestres.
Inicio
Las
Hepáticas
Se supone que existen
entre 6500 a 7000 especies de hepáticas. Su gametofito puede ser taloide
o folioso. El primero generalmente es postrado, como un listón, ramificado
dicotómicamente, con una línea media y numerosos rizoides unicelulares
en a superficie de contacto con el substrato. La complejidad anatómica
de las formas taloides es variable, desde unas cuantas capas de células
hasta las que muestran cámaras aéreas, poros, tejido fotosintético especial
y tejidos de almacén. Los órganos sexuales generalmente se forman en
la superficie superior del talo, con frecuencia sobre ramas especializadas.
Los esporofitos, por tanto se desarrollan en las partes elevadas que
favorecen la diseminación de las esporas por el viento. Los gametófitos
pueden producir estructuras asexuales de reproducción como las yemas
o propágulos que se forman en estructuras en forma de copa o media luna
con características aerodinámicas peculiares. Las gotas de lluvia se
encargan de liberarlas y dispersarlas a sitios cercanos.
  
Dumortiera hirsuta creciendo sobre basalto. Foto © Claudio Delgadillo. Pellia epiphylla y Barbilophozia lycopodioides. Fotos © Jan-Peter Frahm
Las formas foliosas,
por su parte, exhiben numerosos rizoides unicelulares, dos hileras de
hojas dorsales y una hilera de hojas ventrales. Las hojas uniestratificadas,
son de tamaño variable o isófilas; las dorsales son comparativamente
grandes, bilobadas e se insertan diagonalmente sobre el tallo, mientras
que las ventrales son más pequeñas y se insertan transversalmente. El
tallo tiene una estructura simple y los arquegonios crecen sobre los
extremos de tallos o ramas en tanto que los anteridios se desarrollan
solos o en grupos en las axilas de las hojas.
El esporofito de
las hepáticas tiene las tres partes fundamentales, pero es muy distinto
al de los antocerotes. La pared carece de estomas y el tejido esporógeno
forma elaterios unicelulares cuyos movimientos higroscópicos
ayudan a la diseminación de las esporas. Las cápsulas se abren por valvas.
Las hepáticas son
estructuralmente menos complejas que los musgos, pero en algunos lugares,
especialmente en ciertos bosques tropicales, son más abundantes que
los musgos. Algunas de ellas son frecuentes sobre las hojas de plantas
vasculares. Una de sus peculiaridades fisiológicas es la producción
de oleocuerpos que aparecen como pequeñas gotas en el citoplasma de
las células.
Inicio
Los
Musgos
Con cerca de 12,800
especies a nivel mundial, los musgos son el grupo más numeroso y el
más diverso de las briofitas. El tallo puede ser erecto o postrado,
de unos milímetros o centímetros de tamaño; su estructura interna, aunque
simple, puede incluir un eje o cordón central en muchos musgos,
y un sistema de conducción primitivo en algunos grupos. Además de los
rizoides, los tallos de los musgos pueden tener estructuras fotosintéticas
o de protección como pelos axilares, parafilios y pseudoparafilios.
Las hojas están arregladas en forma espiral sobre el tallo, pero con
frecuencia tienen otros arreglos; son uni o pluriestratificadas y sus
células varían en tamaño, forma y ornamentación. Las hojas de muchos
musgos tienen una costa, un nervio de longitud variable que puede
prolongarse más allá de la lámina foliar en un mucrón o pelo foliar
hialino. La costa puede se doble en algunos musgos tropicales y en algunos
musgos, está cubierta por filamentos o lamelas. La anatomía de la costa
también es compleja; consiste de varios tipos de células, incluyendo
algunas de pared gruesa y otras de pared delgada que participan en la
conducción de agua.
   
Astomiopsis
ambliocalyx muestra el gametofito de unos
5 mm de alto con un esporofito púrpura. Polytrichastrum tenellum,
con tallos robustos hasta de 8 cm de alto. Braunia squarrulosa,
con cápsulas esféricas, tiene un gametofito postrado. Octoblepharum
albidum, muestra su típico color lechoso. Fotos © Claudio Delgadillo

Yemas
de Grimmia trichophylla. Secciones de la hoja y del tallo de Grimmia pulla. Fotos © Claudio Delgadillo
El esporofito de
los musgos tiene las tres partes fundamentales, es decir, pie, seta
y cápsula. El tamaño de la seta es variable y, en algunos grupos, está
ausente. En Sphagnum es substituida por el pseudopodio, un pedicelo
que se desarrolla a partir del tallo. La cápsula tiene una pared de
varias capas de células y lleva estomas en la la parte basal o hipófisis.
En el extremo distal se distingue la caliptra, una cubierta membranosa,
fugaz, derivada del arquegonio. La boca de la cápsula está cubierta
por una tapa u opérculo; al madurar, el opérculo cae y deja al
descubierto 1 o 2 ciclos de apéndices que en conjunto son denominados
`peristoma'. El peristoma regula la liberación de las esporas.
El tejido esporógeno forma solamente esporas, pero la cápsula forma
mayor cantidad de tejido estéril, incluyendo a la columela en un saco
esporífero.
 

Peristomas: Sematophyllum adnatum, Ctenidium malacodes y Haplocladium
angustifolium. Fotos © Claudio Delgadillo
Los musgos tienen
adaptaciones comparativamente simples que les permiten ocupar hábitats
inaccesibles para otras plantas. Como otras briofitas, producen compuestos
químicos, algunos de los cuales tienen efectos antibióticos sobre microorganismos.
Diferencias
generales entre los grupos de briofitas (Adaptado de Delgadillo 2002)
Estructura/
Taxon |
Antocerotes |
Hepáticas |
Musgos |
| Protonema |
Indistinto |
Filamentos
cortos |
Taloide,
filamentoso o masivo |
| Gametofito |
Taloide |
Taloide
o folioso |
Folioso |
| Cloroplastos |
Uno
o pocos, con pirenoide |
Numerosos,
sin pirenoide |
Numerosos,
sin pirenoide |
| Rizoides |
Lisos,
unicelulares |
Lisos
o trabeculados, unicelulares |
Lisos
o papilosos, multicelulares, con paredes oblícuas |
| Hojas |
Ausentes |
Bilobadas |
Rara
vez lobadas, costadas |
| Parafisos |
Ausentes |
Ausentes |
Presentes |
| Seta |
Ausente |
Presente |
Presente |
| Estomas |
Presentes |
Ausentes |
Presentes |
| Columela |
Presente |
Ausentes |
Presente |
| Dehiscencia
de la cápsula |
Por
valvas |
Por
valvas |
Por
un opérculo |
| El
tejido esporógeno produce |
Pseudoelaterios
+ esporas |
Elaterios
+ esporas |
Esporas |
| Peristoma |
Ausente |
Ausente |
Presente |
| Caliptra |
Ausente |
En
la base del esporofito |
En
el ápice del esporofito |
Inicio
Bibliografía
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